Última actualización:
“¿Cómo se provoca el miedo en una sociedad, cuando esta vive tranquilamente, sin ninguna preocupación, y empiezan a brotar aquellos pensamientos de rebeldía, aquellos pensamientos de mejora social?, ¿cómo se llega a inculcar a esa población el miedo? Pues dándole precisamente el miedo que precisa, la dosis necesaria, como puede ser en muchos casos el desempleo, la perdida de hogar, la falta de alimento, la pobreza, la enfermedad y también un largo etcétera.
Así, la sociedad se va retroalimentando de miedo para ir progresando, y así es. Hay una parte de la sociedad que vive en una completa miseria y un total oscurantismo, y otra mínima parte que podríamos denominar la élite de esa misma sociedad, que vive en la opulencia y tiene o cree tener o poseer todo el conocimiento. En realidad, no es así, posee un conocimiento, pero no todo el conocimiento.
Aunque esa parte que no posee todo el conocimiento, pero sí una micromilésima parte del mismo, lo aplica en beneficio propio. Y ahí está, podríamos decir, la causa de insuflar a, o recibir, parte de una gran masa de población grandes dosis de miedo.
Con esas dosis de miedo la población queda como adormecida y muchas veces no se atreve ni a hablar, ni a comentar, ni a sentirse libre. Y ahí es donde la afectación es posible y la conducción de dicho rebaño hacerlo cada vez más viable para el pastor.
No obstante, amigos, amigas, hay muchas maneras de vencer esa
afectación, y es en el desapego, pero el desapego a través de la comprensión, y con la comprensión vendrá el no miedo, lo cual nos viene a indicar que vamos a precisar un componente muy importante, que es el de la valentía.
Hemos de ser valientes, pero prudentes. Hemos de conocer nuestro estado real, hemos de conocerlo precisamente porque, en base a ello, podremos ayudar al resto del colectivo.” Noiwanak com. 1176.