Última actualización:
En el punto cero se cruza la línea horizontal con la vertical, dando acceso a la creatividad adimensional, a la participación con el Absoluto como unidad y totalidad. Este acceso estará de acuerdo con el nivel de vibración de cada uno, pero para cada cual representará su nivel más elevado de consciencia. Para que esta intersección sea posible se necesita equilibrio y no pensamiento. La hermandad facilita y potencia esta conexión, y permite que la vibración común se establezca en todos, estando sumada en ella la vibración individual. Es por tanto la participación con el Espíritu Santo, con el Fractal.