Los anclajes
En numerosas ocasiones nuestros hermanos mayores Shilcars, Aumnor y Noiwanak han aludido al anclaje o a los anclajes en sus comunicaciones interdimensionales.
Lo hicieron en primer lugar a raíz de la entrega de nombres simbólicos, los cuales constituían un anclaje al Puzle Holográfico Cuántico, con el que nos vinculábamos, y al mismo tiempo nos daba una ubicación en un cosmos infinito, en el que es fácil perderse o desorientarse.
Más tarde, aludieron al nombre simbólico que como anclaje se incluía en los templos adimensionales, y entre ellos al Templo de los sabios Máak de Mazatlán, existente en la base submarina de esta ciudad de México. Este nuevo anclaje o segundo anclaje aseguraba aún más nuestra pertenencia a Tseyor y a un programa de ayuda humanitaria, al mismo tiempo que nos daba seguridad y pertenencia a un proyecto cósmico.