Última actualización:
Muchas veces nos volcamos en aparentar lo que no somos, porque no somos lo que aparentamos. Muchas veces nos avergonzamos de nuestros orígenes humildes y tratamos de disimularlos. Pues estamos en una sociedad que roza la hipocresía, y el ego trata de hacernos ver lo que no es.
Mas con el tiempo, con la autoobservación, con el análisis profundo de nosotros mismos se va
aprendiendo a detectar las cualidades de uno mismo y de los demás, y vamos comprendiendo la psicología humana y llega un momento en que las apariencias ya no engañan.
Una respuesta, un gesto, una mirada, una forma de andar, un recato determinado, nos permite adivinar cómo son nuestros congéneres, y cómo somos, porque son nuestros espejos y a través de ellos nos vemos a nosotros mismos.
Estas apariencias podrían confundir a las civilizaciones que nos observan, que no pertenecen a la Confederación de Mundos Habitados de la Galaxia. Y desde una perspectiva racional querrán cortar por lo sano y aprovechar al máximo posible de nuestra civilización. Y podrán hacerlo si las personas de este planeta se lo permitimos.