Deseo

Última actualización:

Proyección de nuestro pensamiento con dependencia hacia el objeto. Hemos proyectado la vida por deseo y hemos querido que sea como el deseo quiere, cuando en realidad deberíamos abrirnos a las circunstancias, aprender de ellas y no desear nada. Cuando nada deseamos tenemos la libertad de escoger de despojarnos de lo que nos ata, cuando tenemos libertad de pensamiento empezamos a vivir. Si nos aplicamos a una vida de reflexión, de autoobservación nos daríamos cuenta que la vida que hemos creado es tan solo un velo que cubre los sentidos y nos mantiene dormidos.
El deseo forma parte del pensamiento tridimensional, del cuerpo de deseo. Pero en la adimensionalidad no hay deseo, porque no se piensa, se actúa de instante en instante, por lo tanto, no se desea.

Véase también: