Última actualización:
“Simplemente tomar consciencia del estado en que estamos. Deambulamos por este mundo 3D, un mundo de efectos, y cuyas causas han sido previamente programadas, sabiamente, para incidir sensiblemente en la acción a desarrollar, o que se desarrolla en este plano de manifestación”. (Noiwanak, com. 1113)
Cuando uno está en un perfecto estado conscienciativo, todo le resulta nuevo, no hay rutina, de instante en instante es vivir la vida, una vida bella, ilusionante y mágica.
Y entonces, en ese punto, justo en ese punto de abstracción, aparecerá en nosotros la somnolencia. Ese estado de iluminación, porque habremos quedado suspendidos en un punto sin interferencias, sin apegos, sin dispersión. En punto de total libertad Y allí, en este punto, está la realidad. (Noiwanak, com. 846)
“Interesa siempre que el individuo piense, pero en ese pensamiento que es trascendental, en esa reflexión interior que le lleva, mediante la extrapolación mental propiamente, a reconocerse en otros niveles de consciencia, y allí descubrir si verdaderamente el rumbo que está siguiendo es el adecuado, si es demasiado rápido o demasiado lento, o es inapropiado, o es únicamente para
complacer ese constante afán egoico que muchos de nosotros tenemos de la espiritualidad.
Y a veces, incluso con toda la buena fe, podemos confundir los términos y convertirnos no en creyentes, sino en dogmáticos, y del dogma al fanatismo va un paso. Y con el fanatismo va la involución y la involución nos lleva, tarde o temprano, a la negación, al negacionismo.
Cuando se entra en la espiral del negacionismo, no es lo mismo que entrar en la espiral que puede proporcionarnos el propio Juul, esa espiral que, mediante el ascenso evolutivo, vibracional de la energía Juul, nos puede convertir en auténticos hombres y mujeres atlantes despiertos.
Lo contrario es involucionar hacia el oscurantismo, dando pie a la oportunidad -y también en días anteriores se habló de ello-, a la oportunidad que ejercen los parásitos para adueñarse de un territorio mental que no les es propio, pero que desesperadamente, como el elemento que busca el aire para poder respirar, se acogen en ese vientre materno, cual es el baksaj de los individuos, para medrar.” Rasbek com. 1211.